dijous

EL POBRE INMIGRANTE

Por las mañanas cuando miro la televisión me llora el corazón, a medio día cuando miro la televisión se me irrita el corazón y por las noches cuando miro la televisión siento impotencia en no saber como ayudar. Todo esto le pasa a mi corazón cuando en todos los telediarios de todas las cadenas de televisión podemos ver a esos pobres africanos, procedentes de Senegal, Marruecos, etc, saltar la valla que les separa de nuestra nación o venir en patera por el Mediterráneo o el Atlántico para alcanzar suelo español como si eso fuera el milagro para poder seguir viviendo.
Para mí opinión el pobre inmigrante no es aquel que viene a robarnos y a aprovecharse de lo que nosotros tenemos, para mi el inmigrante es aquella persona que a pesar de amar a su tierra tiene que abandonarla para poder comer o para poder dar de comer a los que se quedan en sus países de origen.
No entiendo porque existen los racismos, en su día todos hemos sido inmigrantes, por ejemplo, muchos fieles de la Republica Española y fieles a la constitución de 1931 y por lo tanto al sistema democrático que existía en España, tuvieron que salir de España cuando acabo la guerra civil para no ser ejecutados por las tropas del general Franco. Los racismos no ayudan a avanzar en una sociedad justa, tampoco ayudan al pobre inmigrante a integrarse en nuestra cultura y nuestras tradiciones.
En esta materia me siento satisfecho de pertenecer al Partido Socialista Obrero Español ya que como socialista que soy, estoy tranquilo al saber que nuestro presidente J.L.Rodriguez Zapatero a anunciado una ley de extranjería pensada con la cabeza y hecha con el corazón. Como dijo Zapatero en el mitin de apertura de la precampaña del PSPV, el inmigrante no deja de ser una persona en el momento que deja de servirnos en las terrazas de los bares, tampoco deja de ser una persona en el momento que dejan de cuidar a los mas mayores y tampoco dejan de ser personas en el momento que acaban de trabajar en las obras, aunque algunos creen que los inmigrantes cuando terminan de hacer estas tareas se deben de terminar sus derechos como personas.
Por un momento si todos pensáramos en lo que están sufriendo los africanos para alcanzar nuestras costas, tal vez les escucharíamos mas y les prestaríamos todos un poco mas de atención. Si nos ponemos en su piel desgarrada por los pinchos de las vallas y frías por el agua del Mediterráneo o del Atlántico, a quien se le puede pasar por la cabeza pensar que los inmigrantes vienen a España a hacer daño cuando vienen con una mano delante y otra detrás, no tienen nada, están desnutridos, deshidratados, desahuciados, desechos y solo viene para que les prestemos nuestra ayuda.



Samuel Falomir Sancho
Secretario General
Juventudes Socialistas de l’Alcora